La riqueza gastronómica valenciana es indudable y conocida alrededor del mundo. Sin embargo, cuando se piensa en ella, a menudo viene a la cabeza el mismo plato: la paella.
La paella valenciana es todo un símbolo del estilo de vida mediterráneo, de los ritmos y el mimo que se dedica a la cocina, de las tradiciones arraigadas y de la importancia que se le da a la comida en nuestra cultura.
Pero quedarse en este plato tan reconocido implica perderse muchas otras opciones gastronómicas deliciosas que comer en Valencia, donde la huerta, el mar y la calidad del producto son protagonistas.

Para empezar, una buena ensalada
En Valencia es muy habitual comenzar la comida con una ensalada en el centro de la mesa. Puede parecer una preparación sencilla, pero representa a la perfección la importancia que tiene la huerta dentro de la gastronomía local.
Una ensalada valenciana suele incorporar ingredientes como:
- Tomate.
- Cebolla.
- Aceitunas.
- Atún o ventresca.
- Huevo duro.
- Aceite de oliva.
Cada casa y cada restaurante puede preparar su propia versión, añadiendo anchoas, encurtidos o productos de temporada. Lo verdaderamente importante es contar con una buena materia prima y respetar el sabor de cada ingrediente.

Tapas valencianas para compartir
Hablar de gastronomía valenciana también es hablar de tapas. Compartir varios platos en el centro de la mesa forma parte de la forma de disfrutar de la comida en Valencia, especialmente cuando se come con amigos o en familia.
Entre las tapas más tradicionales destacan recetas como el esgarraet, elaborado con pimiento rojo asado y bacalao; la titaina, típica de los barrios marineros; el all i pebre, uno de los platos más representativos de la zona de l’Albufera; o las clóchinas valencianas, muy apreciadas durante su temporada.
Junto a estas recetas más tradicionales, también son habituales tapas elaboradas con productos del Mediterráneo como el calamar, la sepia, las sardinas, las anchoas, el pulpo, las gambas o diferentes mariscos preparados a la plancha o con elaboraciones sencillas que permiten apreciar la calidad del producto.

Arroces valencianos mucho más allá de la paella
Si la paella es el plato más emblemático de la gastronomía valenciana, es porque existe una amplia tradición arrocera en la zona. Aunque la paella valenciana es la receta más conocida, especialmente en su versión tradicional con pollo, conejo, bajoqueta y garrofó, hay muchas otras formas de disfrutar del arroz en Valencia.
La Albufera ha determinado en buena medida los rasgos principales de esta cocina, aunque cada zona, cada restaurante e incluso cada familia ha adaptado las recetas a sus costumbres y productos, creando una oferta muy amplia y variada.
Entre las elaboraciones más populares se encuentra el arroz del senyoret, preparado con pescado y marisco limpios, pelados y sin espinas, lo que permite disfrutar cómodamente de un intenso sabor a mar.
También destacan los arroces melosos, una opción muy habitual para descubrir otras formas de cocinar este ingrediente. Pueden elaborarse con verduras, pescados, mariscos, carnes o aves, dando lugar a combinaciones muy diferentes según la temporada y el estilo de cada cocina.
Por último, dentro de los arroces valencianos también destaca el arroz al horno, una receta contundente en la que suelen aparecer carnes, embutidos, patata, tomate y ajo, todo ello cocinado tradicionalmente en una cazuela de barro.
Platos de pescado y marisco valencianos
La cercanía del Mediterráneo convierte al pescado en uno de los pilares de la cocina valenciana. El puerto, la Marina, la playa de la Malvarrosa o el barrio del Cabanyal han construido una identidad gastronómica muy ligada al mar.
Por ello, en muchos restaurantes es habitual encontrar pescado fresco de lonja, además de especies como corvina, sardinas, sepia, pulpo o bacalao, cocinadas de formas muy variadas.
Más allá de una receta concreta, lo importante suele ser la frescura del producto. Preparaciones a la plancha, al horno o acompañadas de verduras permiten disfrutar de todo el sabor del pescado sin necesidad de elaboraciones demasiado complejas.
Carnes con sabor mediterráneo
Aunque muchas personas relacionan la cocina valenciana con el pescado y los arroces, las carnes también forman parte de numerosas recetas tradicionales.
El pollo, el conejo o el cerdo aparecen tanto en algunos arroces como en diferentes guisos y elaboraciones de la cocina valenciana de interior. Además, muchos restaurantes incorporan carnes de calidad cocinadas con productos de temporada, setas, verduras o patatas, ofreciendo una alternativa perfecta para quienes buscan una comida completa sin recurrir necesariamente al arroz.
Esta combinación entre producto local y cocina mediterránea permite disfrutar de una gastronomía muy variada, capaz de adaptarse a todos los gustos.
El broche dulce: naranja, horchata… y mucho más
La naranja valenciana es, probablemente, el producto dulce más representativo de la región. Su aroma y sabor aparecen en numerosos postres, bebidas e incluso en cócteles tan conocidos como el Agua de Valencia.
Otro imprescindible es la horchata de chufa, elaborada tradicionalmente en Alboraya y acompañada de los clásicos fartons. Aunque suele disfrutarse durante la merienda o en los meses más calurosos, forma parte de la identidad gastronómica valenciana.
Sin embargo, una comida valenciana también puede terminar con otros postres elaborados con chocolate, frutas, tartas o recetas tradicionales. Después de una comida basada en productos de la huerta, pescado fresco o un buen arroz meloso, cualquier dulce elaborado con buena materia prima puede ser el cierre perfecto.
Mucho más que un solo plato
La paella seguirá siendo uno de los grandes símbolos de Valencia, pero la cocina valenciana es mucho más amplia. Comienza con una buena ensalada elaborada con productos de la huerta, continúa con tapas para compartir y pescados frescos del Mediterráneo, ofrece una enorme variedad de arroces y termina con el sabor inconfundible de la naranja o la horchata.
En Restaurante Aduana creemos precisamente en esa manera de entender la gastronomía; una cocina donde el producto, la tradición y el Mediterráneo son los auténticos protagonistas. Porque descubrir qué comer en Valencia va mucho más allá de probar una paella; es disfrutar de una experiencia gastronómica completa que refleja la riqueza de nuestra tierra.

